Rectosigmoidoscopia: ¿Duele? ¿Cuánto dura?

Rectosigmoidoscopia: ¿Duele? ¿Cuánto dura?

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Si has llegado aquí, hay muchas posibilidades de que te vayan a hacer una rectosigmoidoscopia próximamente y estés buscando información. Te cuento un poco: a mi me la hicieron. Por ello aparte de los datos que encontrarás en todos los sitios web sobre las sigmoidoscopias de recto, voy a aportar mi propia experiencia. ¡Ya me conoces! No soy políticamente correcto.

¿Qué es la rectosigmoidoscopia?

La rectosigmoidoscopia no es más que una prueba médica que sirve para explorar la parte final del intestino (la más cercana al ano). Con ella se puede acceder al recto, al sigma y al colon descendente.

Una rectosigmoidoscopia es un procedimiento bastante sencillo, no demasiado doloroso y con muy pocas posibilidades de complicación.

¿Para qué se hace una rectosigmoidoscopia?

Como hemos dicho, mediante este tipo de sigmoidoscopia los médicos podrán observar zonas de nuestro cuerpo que no son fácilmente accesibles. Si te han programado una, significa probablemente que haya sospecha o evidencia de algún problema en la zona final del intestino.

De entre las dolencias que pueden descubrirse con una rectosigmoidoscopia destacan las siguientes:

  • Pólipos de colon y recto
  • Obstrucciones intestinales
  • Existencia de fisuras anales
  • Inflamación de intestinos
  • Absceso anorrectales
  • Presencia de hemorroides

La sigmoidoscopia de recto es una prueba muy fácil de hacer que permite a los profesionales sanitarios diagnosticar una variedad muy grande de dolencias con este exámen.

Además, llegados al caso permite también tomas de muestras de tejidos, ya que se podría realizar una biopsia si durante la exploración se observan signos extraños que requieran de un análisis posterior.

¿En qué consiste una rectosigmoidoscopia?

Lo primero de todo es que no te alarmes: esta sigmoidoscopia es una prueba diagnóstica de lo más común. Vamos a ver las fases en las que consiste una rectosigmoidoscopia.

Preparación

Esta fase de preparación de la rectosigmoidoscopia depende un poco de las indicaciones que te de tu médico, que deberás seguir al pie de la letra.

Hay que tener en cuenta que lo ideal es que el tramo de intestino que se va a observar esté lo más limpio posible. Para ello se suelen dar una serie de recomendaciones para conseguir esto en la llamada fase de preparación de la sigmoidoscopia:

  • Se recomienda que durante las 48 horas anteriores a la prueba se haga una dieta normal, pero sin consumir lácteos o frutas.
  • 12 horas antes de la rectosigmoidoscopia se suele prescribir la toma de un laxante.
  • Algunos médicos prefieren que antes de acudir a la prueba (entre una y dos horas de antelación) te realices una “lavativa”. Esto consiste en utilizar una especie de pera de goma de venta en farmacias para introducir a través del ano agua caliente o algún suero con laxantes. En otro post os contaré mi experiencia al respecto. En un par de minutos sentirás una sensación ineludible de hacer de vientre y limpiarás tu intestino de manera mucho más completa que con laxantes orales.

Antes de la prueba

Justo antes de realizar la prueba (aunque es posible que estos pasos ya los hicieses cuando se te programó la misma), hablarás con el médico o con algún otro miembro del equipo para hacerte una serie de preguntas sobre si tomas medicamentos o tienes alguna enfermedad (especialmente de riñón, pulmón o corazón).

Firma del consentimiento

Se te entregará un documento con todos los posibles efectos secundarios y problemas que se podrían llegar a dar al realizar una rectosigmoidoscopia. No te obsesiones, es el equivalente a los prospectos de los medicamentos. Están obligados a incluir en él cualquier tipo de consecuencia que ha producido, por mínimos casos que sean. Es una de las pruebas más realizadas en la sanidad y su riesgo es minúsculo, no te preocupes.

Deberás firmar el papel de consentimiento informado para que te puedan hacer la  sigmoidoscopia.

Desarrollo de la prueba

Te pedirán que te desvistas completamente de cintura para abajo (te darán una bata de esas ridículas de hospital para cubrirte). Te dirán que te tumbes sobre una camilla y que te gires hacia la izquierda (decúbito lateral izquierdo) con las rodillas flexionadas.

en la sigmoidoscopia estarás situado lateralmente en la camilla
en la sigmoidoscopia estarás situado lateralmente en la camilla

Seguramente el médico inicie la prueba con un tacto rectal. ¿Qué es esto? Introducirá su dedo índice (con guantes y con abundante lubricación) en tu ano para comprobar que no está la zona obstruida y también para dilatar un poco el esfinter, que previsiblemente esté bastante tenso por la situación.

No te preocupes, no duele. Es verdad que es una situación bastante “extraña” y un poco desagradable, pero bueno. Doler no duele nada.

A partir de ahí empieza la prueba propiamente dicha. Introducirán a través de tu ano el rectosigmoidoscopio flexible. Es básicamente un tubo que tiene una cámara microscópica en el extremo y que permite insuflar aire. El aire sirve para abrir el paso al aparato con menos resistencia y menor riesgo de dañar las paredes de tu recto.

¿Que vas a sentir?

Tres cosas seguramente:

  • Ganas de defecar. Obvialas, no te vas a hacer caca porque no hay materia fecal y además está el sigmoidoscopio dentro. Es una sensación reflejo debido al movimiento del tubo dentro del intestino.
  • Incomodidad por el movimiento del rectosigmoidoscopio. Es sólo eso, una sensación un poco desagradable.
  • Presión bastante grande en la tripa. Vas a sentir que te hinchan como si fueras un balón. Esto es lo peor de la sigmoidoscopia. Notarás como los típicos calambres abdominales de cuando tienes muchas ganas de ir al baño.

Una duda bastante habitual es la de ¿cuanto tubo van a introducir?. Pues lo normal es meter entre 30 y 60 centímetros de tubo. Eso lo decidirá el médico en función de lo que vea y de la zona en concreto que quiera explorar.

Ya lo hemos comentado antes, pero conviene recordar que el sigmoidoscopio permite coger pequeñas muestras de tejido si el facultativo lo ve oportuno. No te preocupes, ni te enterarás si lo hace, además te avisaría antes de hacerlo.

¿Cuanto dura una rectosigmoidoscopia?

La prueba en sí dura unos 10 minutos. Depende un poco de si es necesario tomar alguna muestra y de la colaboración y relajación del paciente.

¿Te duermen para hacer una sigmoidoscopia?

Por regla general, no es necesario. Por supuesto no se anestesia (salvo casos excepcionales) para realizar una sigmoidoscopia. Pero es cierto, que si el paciente es muy nervioso se le puede aplicar una pequeña sedación para que se relaje y la prueba sea más sencilla de realizar. Dependerá también de tu médico si te sedan o no. Es cierto que ayuda a la hora de hacer la rectosigmoidoscopia, pero también que alarga bastante el tiempo para irte a casa.

¿Me puedo ir tras hacer la prueba?

Si. Normalmente, te dejarán unos minutos en alguna sala “recuperándote”. Más que nada porque te puedes sentir un poco revuelto o mareado tras acabarla. Es normal y esta sensación apenas dura 10 minutos. A partir de ahí, y según te vean es probable que te den el alta y puedas irte. Aún así sería ideal que te acompañase otra persona por si te vuelves a encontrar aturdido.

Si te han sedado, habrá que esperar a que pase el efecto de la sedación. Te sentirás adormilado hasta una hora después. Por ello tardarás algo más en irte a casa tras la prueba que si no te sedasen.

¿Tendré molestias después de la rectosigmoidoscopia?

Dependerá sobre todo de si te han insuflado aire y de si te han hecho una biopsia:

  • Si ha habido insuflación de aire, tendrás muchísimas ganas de expulsar gases. No te cortes. Cuanto antes salgan mejor estarás. Incluso podría ser
  • Si te hacen biopsia no deberías notar nada especial. Te comentará tu médico si puedes tener algún mínimo sangrado o molestia, pero es muy excepcional.

¿Puedo trabajar tras hacerme una rectosigmoidoscopia?

Por poder, se puede. Pero no te lo recomiendo. Ese día es mejor volver a casa. Sobre todo por las molestias que producen los gases. Si regresas a tu puesto de trabajo seguramente no podrás “tirarte pedos” a tu gusto y estarás muy a disgusto hasta que expulses los gases.

Riesgos de la sigmoidoscopia

Ya hemos visto que los riesgos de este tipo de exámen son mínimo, pero algunos hay. Se estima que el riesgo de que surjan complicaciones en una sigmoidoscopia es de un 0,01%. Una de las complicaciones más graves es la de que se produzca una perforación del intestino. Pero es extremadamente improbable (precisamente por ello se utiliza aire para expandir el grosor del intestino).

Algo más común es que sufras un cólico de gases. Pero es algo que dura unas horas y no conlleva ningún riesgo para la salud, más allá del padecimiento que supone.

¿Son lo mismo una colonoscopia y una rectosigmoidoscopia?

Aunque se parecen mucho, hay diferencias entre una rectosigmoidoscopia y colonoscopia. Lo que es el proceso de la prueba es idéntica pero se diferencian por la zona del intestino que buscan explorar una y otra. Mediante una colonoscopia se hace un examen mucho más profundo (de entre 120 y 180 centímetros), pudiendo de esta manera llegar hasta el colon (de hecho es muy habitual realizar una colonoscopia en caso de sospecha de cáncer de colon).

Diferencia entre colonoscopia y sigmoidoscopia
Diferencia entre colonoscopia y sigmoidoscopia

¿Duele una rectosigmoidoscopia?

Ahora viene la pregunta del millón. La que todos y todas nos hacemos cuando nos programan esta prueba diagnóstica. ¡Vamos a ello!

Lo que te dirá un médico

Empiezo dándote la respuesta oficial: “No duele. Simplemente es una molestia“. Ya sabes, los médicos son un poco asépticos en el campo del dolor. No suelen decir que algo duele aunque duela.

Mi experiencia ¿Me dolió la sigmoidoscopia?

Ahora te doy la mía: La rectosigmoidoscopia es una técnica desagradable de por sí. La introducción del tubo molesta un poco y el tema del “inflado” que se hace para poder ver mejor en mi caso se podría decir que si me dolió un poco. Es como todo: depende de la persona y su percepción del dolor. Pero en mi caso he de decir que un poco si que me dolió.

El primer par de horas tras las sigmoidoscopia notarás que la zona abdominal la tendrás tremendamente tensa. Llegando a notar punzadas bastante importantes. ¿Lo bueno de esto? Que dura poco y si consigues expulsar los gases mejorará de manera inmediata (si, tirándote pedos). No seas tímido, han introducido en tu cuerpo una buena cantidad de aire, para sentirte bien debes soltarlos.

Espero que mi experiencia personal sobre la rectosigmoidoscopia te haya hecho entender en que consiste esta prueba diagnóstica. Y si la has experimentado o tienes dudas, puedes comentar justo debajo.

3 comentarios en “Rectosigmoidoscopia: ¿Duele? ¿Cuánto dura?

  1. excelente articulo. me han dado el estudio para el jueves y mañana a partir de las 10 de la mañana tomar el primer sobre de laxante. Ya he tomado laxante y se la sensación horrible que es, que me recomendas con respecto al trabajo. mi horario de trabajo es de 7 a 15.

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