Limpieza del ano con hemorroides

Limpieza del ano con hemorroides

No hace falta que te cuente lo complicado que nos resulta a los que padecemos almorranas mantener una correcta higiene en esa zona. Además de la gran sensibilidad que tenemos en el ano, se une ese “reflujo” líquido que nos sale de ahí que nos impide sentirnos completamente limpios. Por ello me he decidido a escribir este post sobre la limpieza del ano con hemorroides.

El incomodo momento de ir al baño

El defecar suele ser un problema si se tienen hemorroides. A las molestias que solemos sufrir se une la incomodidad para limpiarse el ciclo tras hacer de vientre.

Yo te cuento lo que solía hacer:

  • El papel higiénico no volví a utilizarlo, por suave que fuese me irritaba la zona como si fuera papel de lija.
  • Opté por las toallitas húmedas. Sé que no son la mejor opción ecológicamente hablando pero cuando se está fastidiado de hemorroides… Cuando acababa de hacer caca me limpiaba muy suavemente con un par de toallitas. Y siempre que estuviese en casa pasaba por la ducha o en el peor de los casos por el bidet. Lo mejor era agua fría (lo más que soportase en cada momento, ya que así ayudan a calmarlas.
  • Si estaba fuera de casa procuraba llevarme toallitas humedas. Al ser chico y no llevar bolso solía meter un par de ellas en una bolsita de congelado (de las que tienen cierre hermético). Con ello conseguía que no se secasen tan rápido. En un momento de apuro, aunque estuviesen secas, podían valer si antes las mojabas en el grifo.

La limpieza durante el día

Si trabajas no es sencillo mantener una buena higiene. Hay que respetar una serie de horas para ir al baño y no siempre son suficientes.

Si sufres de ese incomodo goteo que nos pasa a muchos, de una especie de líquidillo que moja tu ropa interior, te recomiendo que utilices salvaslip (si,si, de los de las chicas). Funcionan muy bien y no se notan nada.

Las hemorragias

En el caso de que sufras de hemorragias abundantes es mejor llevar compresa de mayor grosor. Y si puedes ten a mano un pantalón por si alguna vez tienes un sangrado que manche tu ropa. A mí me pasó un par de veces y es sumamente útil tener un pantalón de repuesto.

Consejos generales de limpieza del ano

  • Evita rozar o frotar la zona para limpiarla. El agua es tu mejor amiga.
  • Intenta estar lo más limpio posible. Si mantienes el estado de suciedad en el ano durante un rato, harás que luego te pique mucho más.
  • Procura llevar ropa suelta, que haga que la zona este lo más seca y ventilada posible

Esperamos que con este artículo mejores tu limpieza del ano con hemorroides.

Playa y hemorroides

playa y hemorroides

Una duda muy habitual entre quienes sufrimos de este problema es si playa y hemorroides son compatibles. En este breve artículo te daremos las claves sobre los problemas que presentan las hemorroides en verano.

Playa y hemorroides

La primera cosa que hemos de tener en cuenta es que la playa por si sola no representa ninguna problemática a nuestros problemas de almorranas.

En cualquier grado con hemorroides puedes disfrutar de la playa. El agua de mar de hecho es un excelente cicatrizante para las hemorroides externas.

las hemorroides no deben suponer un problema en la playa
las hemorroides no deben suponer un problema en la playa

El mayor problema que podrías tener en la playa es la arena si tus almorranas están prolapsadas. Es probable que al moverte está arena te moleste e incluso irrite dicha zona. Por ello trata de tener cuidado al sentarte o cambiarte de ropa en la playa, para evitar que la tan molesta arena te raspe la zona.

Piscina y hemorroides

Otra duda habitual es si podemos ir a la piscina si tenemos hemorroides. Si, sin duda. Salvo que sufras de un episodio grave de sangrado puedes ir a la piscina sin mayor problema.

el cloro de las piscinas no es perjudicial para las hemorroides
el cloro de las piscinas no es perjudicial para las hemorroides

Por cierto, el cloro no representa ningún problema para las hemorroides.

Las hemorroides en verano

Es cierto que el verano es una de las épocas más incómodas del año para nuestras hemorroides.

Los hábitos varían un poco respecto al resto de meses. Los principales problemas a los que nos enfrentamos son los siguientes:

  • El calor hace que nuestra higiene se vea perjudicada. Tener sudor durante horas en la zona anal no ayuda a mantener la mejor de las limpiezas.
  • Se suele beber y comer de manera más copiosa, lo que no es lo idóneo si queremos mantener a raya a las almorranas.
  • Al estar más tiempo fuera de casa, no siempre que tenemos que defecar podemos limpiarnos tan correctamente cómo sería deseable, al estar lejos de nuestro baño y comodidades.

Sin lugar a dudas el verano es una época estupenda para disfrutar y las hemorroides no tienen que ser un impedimento para este disfrute. Y tú qué experiencias tienes con playa y hemorroides?

Sexo Anal y Hemorroides

sexo anal y hemorroides

Llegamos a un tema doblemente delicado, “sexo anal y hemorroides“. Sin duda ya de por si las hemorroides son un tema tabú, pero si todo esto lo juntamos con este tipo de práctica sexual el tabú se magnifica.

Aunque el sexo anal se esté normalizando entre el abanico sexual de cualquier pareja (ya sea homosexual o heterosexual), si que es cierto que arrastra cierto “halo” de prohibido o moralmente reprobable que hace que sea difícil que alguien pregunte cara a cara si puede practicar sexo anal si tiene hemorroides.

Aquí ya sabes que no nos cortamos, si tuviésemos que decirte que es malo, te lo diríamos sin dudar. De hecho lee todo este artículo sobre las hemorroides y el sexo anal y verás que hay situaciones en que es desaconsejable. ¡Pero vamos a ello!

¿El sexo anal causa hemorroides?

La pregunta del millón. Antiguamente muchos médicos lo afirmaban con rotundidad. Pero eran estos facultativos los que estigmatizaban la homosexualidad como una enfermedad que había que tratar. Es decir, su credibilidad queda en entredicho.

El sexo anal NO es causa de almorranas. Nunca. En ningún caso. No existe estudio al respecto que pueda sostener esta afirmación.

Es decir, no hay una relación causa-efecto que signifique que si mantienes relaciones sexuales (de manera pasiva, se entiende), vayas a tener hemorroides.

siempre que practiques sexo anal te recomendamos el uso de preservativo
siempre que practiques sexo anal te recomendamos el uso de preservativo

¿Puedo practicar sexo anal si ya tengo hemorroides?

Otra de las preguntas más frecuentes es esta, la de si se puede hacer sexo anal con hemorroides. Si ya estás diagnosticado de hemorroides no es demasiado conveniente la práctica de sexo anal. Al final esta práctica no deja de ser bastante agresiva para las hemorroides.

El sexo anal implica una dilatación del ano y movimientos del pene, la mano u otros objetos sexuales dentro del mismo. Este aumento de presión y rozamiento puede afectar a los débiles tejidos de unas hemorroides irritadas. Es por ello que no sería recomendable practicar sexo anal si ya se tienen almorranas.

Esto no quiere decir que te tengas que olvidar de esta práctica para siempre. Vamos a ver algunos consejos al respecto.

Consejos para tener sexo anal con hemorroides

Si el sexo anal forma parte fundamental de tu vida sexual, y no te planteas prescindir de ello, al menos te daremos unos consejos para hacerlo más llevadero (y placentero, claro):

  • Lo primero de todo es que trates tus hemorroides. Suponemos que ya estés en ello, pero por si acaso, te avisamos. Una buena cirugía llegado al caso te quitará de raíz (nunca mejor dicho) el problema.
  • Intenta que si tus hemorroides están en un período de mucha irritación o prolapsadas no mantener relaciones sexuales de tipo anal.
  • Si sangran es mejor dejar el sexo anal para dentro de unos días.
  • Utiliza buenos lubricantes (de base acuosa, ya que los de base de aceite pueden dañar los preservativos) para dilatar bien la zona y trata de relajarte para así hacer que la penetración no sea muy traumática.
  • Que la penetración sea gradual en función de la dilatación que haya. Tómate tu tiempo. Un simple dedo puede ser un buen comienzo. O practicar sexo oral a la zona también (beso negro o annilingus).
  • Trata de que las sesiones no sean muy largas, para minimizar el tiempo de sufrimiento de las hemorroides.
  • Si tienes hemorroides huye de prácticas como el fisting (introducir un puño u objetos muy grandes por el ano).
  • Relajarse. Practicar unos buenos juegos previos es ideal para relajar la zona y hacer más sencilla cualquier penetración anal. Un baño tibio previo también puede tranquilizarnos.
  • Prueba diferentes posiciones y ángulos, si en alguna te sientes incómodo busca otra. Es posible que encuentres zonas concretas del ano que no te duelan tanto.
  • Si hay dolor o sangrado, detenerse y dejarlo para otra ocasión.
el uso de lubricantes de calidad y en abundancia siempre es obligado si se tienen hemorroides
el uso de lubricantes de calidad y en abundancia siempre es obligado si se tienen hemorroides

Hacen que se prolapsen o empeoren el sexo anal

Si. El aumento de presión arterial en la zona anal, así como los traumatismos propios de esta práctica sexual, pueden hacer que el estado de unas hemorroides ya existentes empeoren.

Esta es la razón principal de que se asocie sexo anal y hemorroides. No es extraño que alguien que aparentemente no ha tenido nunca hemorroides las experimente tras practicarlo. Esto se debe en todos los casos a que estas hemorroides preexistentes, pueden sangrar o salirse (prolapsarse), haciendo evidente este problema que son las almorranas.

Y ahora puedes contarnos cual es tu experiencia con el sexo anal y hemorroides.

Correr con Hemorroides

correr con hemorroides

Tener hemorroides es algo bastante común. Y la duda asalta a aquellos que las sufren: “¿se puede correr con hemorroides?”. La respuesta es depende. Vamos a ver como practicar running con hemorroides es posible pero dependerá de tu situación.

¿ Correr ayuda con las hemorroides ?

Pues he de decirte que si, el running tiene aspectos positivos respecto a las hemorroides. Y esto es así ya que combate dos de los mayores causantes de las tan temidas hemorroides:

  • Combate el sobrepeso, que es uno de los mayores factores que predisponen a sufrirlas.
  • Ayuda a tener un mejor tránsito intestinal, gracias a los movimientos intestinales que se producen al correr, y por ello ablandan las heces y de este modo facilitan que estas no empeoren su estado.
el estreñimiento es causa de las hemorroides
el estreñimiento es causa de las hemorroides

Aunque sea una consecuencia indirecta, correr fomenta que nos hidratemos más, lo cual es muy beneficioso también para mejorar nuestro tránsito intestinal.

¿Qué problemas representa correr con hemorroides?

Siento decirte que no todo es de color de rosa cuando hablamos de hemorroides y correr. Este problema puede presentarse en muchas fases diferentes y las hemorroides pueden ser internas o externas; pueden presentarse sangrados espontáneos o no e incluso puede que tus hemorroides se prolapsen (se salgan de dentro hacia afuera) al hacer cualquier ejercicio. Obviamente no se puede recomendar salir correr con hemorroides a cualquiera que sufra este problema, ya que la casuística a nivel práctico puede ser muy diferente. Siempre que haya sangrado o prolapso de las hemorroides deberemos tener ciertas precauciones (llegado el caso podríamos tener que dejar de correr hasta que el problema remita).

Entre los problemas que podemos tener corriendo con hemorroides destacan:

  • Rozadura en hemorroides externas
  • Infecciones por bacterías
  • Hemorragias

Veremos que podemos hacer para solventar dichos problemas

Rozaduras

Si tienes una hemorroide prolapsada es posible que el mero hecho del roce de la misma con la ropa la irrite y cause su sangrado. Para estos casos te recomiendo aplicarte antes de salir una buena cantidad de vaselina que lubricará y protegerá la zona durante una buena cantidad de tiempo, evitando que tus hemorroides se inflamen al correr.

La ropa es importante también a la hora de evitar rozaduras. Curiosamente suele tener mejor rendimiento al respecto la ropa ajustada (mallas) que los pantalones cortos más holgados. Esto suele deberse a que los pantalones cortos al correr pueden estrangular la hemorroide con alguna de sus dobleces. En este caso te recomendaría que pruebes diferentes prendas y te quedes con la que mejor te vaya a tí.

Infecciones por bacterias

Esto es algo muy poco común, ya que en una hora que corramos es difícil que se produzca una infección. Pero si que se pueden dar en pruebas de muy larga duración como maratones o ultratrails. La principal recomendación que te puedo dar es que utilices prendas sintéticas, ya que previenen el crecimiento bacteriano. Así que ya sabes: huye del algodón y similares. Además podrás encontrar tejidos sintéticos antibacterianos que son aún más eficaces para correr con hemorroides.

Consejos para correr teniendo hemorroides

Estos sencillos consejos serán útiles tanto para correr como para hacer cualquier ejercicio con hemorroides:

  • Cuida tu dieta: Este aspecto es fundamental. Una dieta sana y equilibrada te ayudará enormemente a mitigar las molestias que producen las hemorroides o almorranas.
  • Hidrátate de manera concienzuda: Si no sueles beber la cantidad de agua suficiente a lo largo del día, tendrás que “obligarte” a hacerlo.
  • Cuida tu higiene. Es muy importante que seas tremendamente escrupuloso con la higiene íntima que tengas.
  • Si tienes episodios de hemorroides más intensos (con prolapsos o sangrados fuertes) date un pequeño descanso tanto del running como de cualquier otra actividad física. Los sobreesfuerzos no te ayudarán con las hemorroides.
  • No abuses de las cremas hemorroidales (Hemoal o Ruscus son las más conocidas). Aunque puntualmente podrían aliviar la irritación e hinchazón de tu hemorroide, un uso continuado podría ser contraproducente, debilitando el tejido hemorroidal y causando sangrados más abundantes y habituales.
  • Realizar los ejercicios de Kegel te puede ayudar a mejorar la musculatura de la zona y evitar prolapsos hemorroidales.
una dieta sana puede ayudar a controlar y prevenir las hemorroides
una dieta sana puede ayudar a controlar y prevenir las hemorroides

Vídeo sobre correr con hemorroides

Conclusiones sobre correr con hemorroides

Como siempre que nos enfrentamos a un problema de salud, ponte en manos de tu médico y que él sea quien valore si correr es lo mejor para tus hemorroides y si te lo recomienda.

Espero que este artículo titulado “Correr con Hemorroides” te haya sido de utilidad.

Hemorroidectomía

hemorroidectomia

Casi seguro que si has llegado aquí te vayan a hacer una hemorroidectomía, o lo que es lo mismo:  te van a extirpar quirúrgicamente las hemorroides. Lo primero de todo, tranquilo, yo mismo pasé por ello y aunque es un poco doloroso, merece mucho la pena. De hecho también te contaré mi experiencia personal con la hemorroidectomía. ¿Te atreves? ¡Pues adelante!

¿Qué es una hemorroidectomía?

Antes de nada vamos a ver lo que es una hemorroidectomía: es la operación quirúrgica para eliminar las hemorroides. Se suele optar por operar las almorranas de al menos grado III (por supuesto, también IV). Pueden ser susceptibles de cirugía tanto las hemorroides internas como las externas, siempre que sean de grado 3 como mínimo.

Esta técnica sirve para eliminar el tejido hemorroidal inflamado y/o prolapsado. De este modo se consiguen eliminar todas las molestias asociadas a las hemorroides.

¿Se anestesia para la cirugía de hemorroides?

Tradicionalmente si se utilizaba anestesia general, si bien en los últimos tiempos se tiende a optar por la anestesia epidural (la misma que se da a las embarazadas cuando van a dar a luz).

Este cambio de tipo de anestesia se debe a que la anestesia general tiene mayor tiempo de recuperación y un cierto riesgo.

el uso de la anestesia general es muy reducido en hemorroidectomías
el uso de la anestesia general es muy reducido en hemorroidectomías

¿Para quién está indicada esta cirugía?

La cirugía de hemorroides, aparte de lo dicho (grados y tipos), se recomienda para personas que antes hayan pasado por otros tipos de tratamientos más conservadores. Suele ser especialmente indicada si el paciente sufre de dolores fuertes y sangra de manera habitual.

¿En qué consiste la hemorroidectomía?

Lo habitual es que te coloquen boca abajo, y se estrangulen las hemorroides para su posterior corte.

Tipos de hemorroidectomía

Realmente existen tres variedades de esta cirugía:

  • Hemorroidectomía abierta: Es la técnica de Milligan-Morgan. Se extirpa dejando la herida abierta, para que cicatrice sola (en unas 4 u 8 semanas).
  • Hemorroidectomía cerrada: Es la conocida como técnica de Ferguson. Se suturan tanto la mucosa como la piel.
  • Hemorroidectomía con láser: La única diferencia es que en lugar de utilizar un bisturí se utilizar un pulso de luz láser que corta y a la vez quema la zona, evitando que sangre.

Preparación de la operación de almorranas

Lo normal es que te hagan análisis de sangre y orina previo a la cirugía para comprobar que tu estado de salud es bueno.

Probablemente te dirán que no comas ni bebas al menos 12 horas antes de operarte

Te pedirán que te apliques uno o dos enemas (lavativas) previas a la cirugía para limpiar la zona de heces

Enfermedades que aumentan el riesgo en la cirugía

Si tienes alguna de las siguientes patologías, la operación presenta algo más de riesgo:

  • Enfermedades sanguíneas o problemas de coagulación
  • Cánceres de tipo digestivo (estómago, cólon, recto)
  • Enfermedades inflamatorias intestinales
  • Si estás embarazada y te encuentras en el primer trimestre de gestación

Cuidados postoperatorios

Durante las primeras cuatro semanas el paciente debería:

  • No realizar esfuerzos como levantar pesos
  • Extremar la higiene de la zona
  • Tener una dieta saludable y rica en fibra
  • Beber mucha agua

Aparte del tratamiento analgésico (para el dolor) que el médico te prescribirá, es probable que te recomiende el uso de algún laxante suave para favorecer el tránsito durante las primeras semanas.

Efectos secundarios de la hemorroidectomía

Aunque no le pasa a todo el mundo, cabe la posibilidad de que sufras alguna de estas complicaciones:

  • Infección
  • Hemorragias excesivas
  • Estrechamiento de la zona rectal
  • Problemas con la anestesia
  • Fístulas o fisuras anales
  • Estreñimiento
  • Fiebre
  • Hinchazón de la zona rectal
  • Incapacidad para orinar o defecar por el dolor

Cualquiera de estos efectos deberán ser evaluados por un médico.

Proceso paso a paso de la cirugía

Te comento lo que previsiblemente va a pasar, según mi propia experiencia.

Preparación en casa

Seguramente te indiquen que no cenes la noche antes y que el mismo día te hagas como mínimo una lavativa para tener la zona más limpia.

Llegada al hospital

Al llegar al hospital tendrás que hacer el alta típica y te llevarán a una habitación donde te darán el “camisón” de hospital y unas zapatillas desechables. Te lo pondrás y tocará experar para que te bajen a quirófano.

A afeitar la zona

En este transcurso es posible que te afeiten el culo. Tranquilo, es un momento. Te llevarán a otra habitación/sala habilitada al efecto, te pedirán que te pongas a cuatro patas, y con una cuchilla te afeitarán con cuidado (bueno, depende de quien te lo haga) la zona.

Yo soy bastante pudoroso en ese tema, y oye, te aseguro que me no me dio gran reparo. La persona que lo hace ha visto miles de traseros antes que el tuyo.

Bajada a quirófanos

Terminarán llevándote a la zona de quirófanos (en silla de ruedas) y allí hablarás con el anestesista. Te preguntará algunas cosillas como si tienes alguna enfermedad o si te medicas. Pueden ponerte un suero por vía intravenosa pero en mi caso no lo hicieron.

Entrada a quirófano

Te llevarán finalmente al quirófano donde encontrarás que hay bastantes personas. Un médico, el anestesista y dos enfermeras. En mi caso estuvo presente más gente porque era hospital universitario. Te mandarán sentarte sobre la mesa de operaciones y te aplicarán la anestesia epidural. Es un pinchacito que no duele en la parte lumbar de la columna. Tranquilo, yo soy quejica para las agujas y ni te enteras casi. Estarás así un par de minutos para que haga efecto la anestesia (notarás que se te empiezan a dormir las piernas) y te mandarán que te tumbes boca abajo. Mientras termina de hacer efecto la anestesia prepararán la zona. Irás notando como pierdes por completo la sensibilidad en la zona, así que no te dolerá nada de nada.

Te sorprenderá que la mesa de operaciones se inclina hacia adelante, es decir te pondrán en una posición más cómoda para ellos: bajarán la altura de tu cabeza y subirán la de tus piernas. Es una sensación un poco extraña la de estar un poco cabeza abajo, pero en ese momento es lo que menos te preocupa.

La cirugía en si dependerá un poco del caso de cada uno, en el mío duró unos 15 minutos, no más. Y lo único que noté es sensación de presión en la zona de las nalgas (como que empujaban fuerte y que me movían), pero ni la más mínima molestia durante la intervención.

Tras acabar el médico, ya las enfermeras te ayudarán a colocarte boca arriba y previsiblemente a pasarte a la camilla, con la que te devolverán a tu habitación.

A la habitación

En la habitación tienes que estar hasta que se te pase el efecto de la anestesia epidural (básicamente es imposible que camines hasta que se te pase). Si no te encuentras mal y puedes caminar te darán el alta y podrás irte a casa.

Aquí empiezan las molestias, porque al irse la anestesia empezarás a notar dolor en la zona. No obstante te acaban de operar quirúrgicamente, es lógico cierto malestar.

¡Para casa!

El viaje en coche a casa en mi caso (unos 20′) fueron bastante incómodos. Cualquier bache me molestaba de forma notable.

Ya en casa la cosa empeora un poco (te diría que es el peor momento). Es cierto que te darán analgésicos fuertes, pero no te van a dar “los más fuertes”. Yo si me volviese a operar me haría un poco el “quejica” para al menos llevar la receta de algún medicamento fuerte por si la cosa se pone mal.

Siempre puedes ir a urgencias por la noche, pero creeme, no te apetecerá subirte al coche y esperar a que te atiendan. Nada más llegar a casa me empezó a doler muy fuerte. No sólo eso, el médico que me dió el alta me avisó que dentro (si, en el culo) llevaba una especie de “bolo” de vendas que se pone para taponar la sangre que sale de la zona operada y que se caería sóla al defecar por primera vez.

Claro, el problema es que al tener ahí un cuerpo extraño tienes unas ganas de hacer caca enormes. Te sientas al tema y nada de nada. Pero aquellas vendas que antes eran suavecitas, ahora con la sangre, los fluidos y demás se han “acartonado” y pinchan una barbaridad ahí dentro. Lo cierto es que asoman, así que te dices “voy a la ducha” y allí con el vaporcito, el agua calentita y relajado voy tirando poco a poco y saldrá. Ufff. Quizás el mayor dolor que he pasado en mi vida fue sacar aquella bola punzante de mis entrañas. Lloré, te lo aseguro.

No podía hacer pis

Durante varias horas tuve un efecto secundario bastante común: tenía ganas de hacer pis, pero me era imposible orinar. Por suerte pasó relativamente pronto.

La recuperación

A partir de ahí todo mejora pero tan despacio que no te vas a dar cuenta. Yo estuve de baja 15 días. Es cierto que en mi caso era una “escabechina fina” la que me habían hecho. Y durante 12 días pasé bastante dolor. Hay gente que ni pide baja. Pero vamos, yo no salí de la cama en 10 días. Horrible. Duele mucho. Y como te decía, la mejoría es muy lenta. Lo cual te desanima bastante. Todo hay que decirlo, ahora volvería a hacerlo 10 veces, que conste. Tras esos quince días, te diré que seguí sufriendo molestias durante más de tres meses, especialmente dolor y pequeños sangrados. De hecho el propio médico me dijo, “antes de 90 días no va a cicatrizar por completo, sé paciente”. Y así fue, a los 100 días dejé de sufrir, por fin, las hemorroides.

Espero que este artículo sobre la hemorroidectomía te haya ayudado a entenderla un poco mejor. Por supuesto, estaremos encantados de que nos cuentes tu experiencia en los comentarios.

Hielo y Hemorroides

¿Conviene aplicar hielo a las hemorroides? ¿Calma el frío la molestia de las almorranas? Vamos a hablar un poco de hielo y hemorroides, basándome en mi propia experiencia, como siempre.

Las hemorroides no dejan de ser un problema por el cual la almorrana se inflama, es decir, hay un exceso de tamaño y riego sanguíneo en la zona. Eso nos causa dolores (a algunas personas muy intensos), comezón, picor, escozor

El hielo contribuye a desinflamar, al reducir el flujo de sangre por la zona donde lo apliques. Con las hemorroides no es diferente. Aplícate una compresa fría o una bolsa especial de hielo sobre tus hemorroides para conseguir que se reduzca la hinchazón.

Una de las grandes ventajas del hielo es que favorecen la reintroducción en el ano si están prolapsadas, ya sea de forma manual (reduciendo su tamaño y sensibilidad) o de manera espontánea.

el hielo es un buen remedio natural para las hemorroides
el hielo es un buen remedio natural para las hemorroides

Precauciones con el hielo

Obviamente nunca aplicaremos hielo directamente sobre las hemorroides. De hecho lo ideal es que haya algún tejido de algodón (un trapito o gasa) aparte del plástico de la bolsa de hielo.

También debería ser una exposición al hielo controlada, de sólo unos pocos minutos.

Bolsas de Hielo para hemorroides

No hace falta que tengan nada de especial, pero si que es cierto que por higiene conviene tener una bolsa específica para ponernos en nuestras hemorroides.

No vale con la clásica bolsa de gel que guardamos en el congelador, ya que no tras aplicar el hielo en nuestra zona anal no deberíamos volver a introducir la bolsa al congelador (el ano es una zona con abundantes bacterias que podrían estropear los alimentos).

Lo ideal es utilizar bolsas que podamos rellenar de hielo que tengamos en el congelador y tras utilizar la bolsa la podamos lavar y guardar en un cajón. Personalmente recomiendo los modelos clásicos de bolsa de hielo de plástico con tapón para hemorroides (para meter el hielo dentro):

Mi experiencia con el hielo

Yo en mi caso no lo utilicé más que en contadas ocasiones. Al ser sangrantes no me iba del todo bien (era un poco desagradable andar ahí con hielo y la sangre brotando).

Pero es cierto que cuando empezaron a prolapsar y se ponían muy sensibles, si que me aliviaba un poquito, sobre todo la sensación de quemazón.

El hielo también tiene aplicación tras realizar algún tratamiento como pueden ser las ligas. Aunque las hemorroides estuvieran en el interior del ano, sentía cierta mejoría al aplicarme hielo tras someterme al tratamiento con bandas elásticas.

Vídeo sobre bolsas de hielo para las hemorroides

Sin duda el hielo es uno de los grandes remedios contra el malestar de las hemorroides.

Ligadura de hemorroides con banda elástica

ligadura de hemorroides

Has llegado al lugar adecuado para saber que es la ligadura de hemorroides con banda elástica. No sólo vas a conocer en qué consiste, si no que te voy a contar mi propia experiencia ya que he pasado por 2 con muy diferente resultados. Así que verás las dos caras de la moneda de las ligas.

¿Qué es la ligadura de hemorroides con banda elástica?

La ligadura mediante banda elástica es un procedimiento ambulatorio que coincide en colocar unas pequeñas ligas elásticas en la base de las hemorroides para cortar el suministro de sangre a la misma.

Se trata de uno de los tratamientos más habituales para las hemorroides. Si hay que repetir 3 o 4 veces el procedimiento se suele optar por la cirugía.

¿Cómo actúa la banda elástica?

Al colocarse la liga en la base de la hemorroide, el riego sanguineo cesa a la misma, lo que hace que muera y se caiga entre 7 y 10 días después. En la base de la almorrana quedará una pequeña cicatriz.

este es el aparato utilizado para realizar la ligadura de hemorroides
este es el aparato utilizado para realizar la ligadura de hemorroides

¿Para qué tipo de hemorroides es válida la ligadura con bandas?

Sólo debería utilizarse en almorranas internas, nunca en externas. Tienen que ser de tamaño mediano, ya que si fuesen muy pequeñas, no habrá suficiente material hemorroidal para poner la liga.

¿En qué consiste la ligadura?

El médico va a introducir en tu ano un anoscopio, un instrumento alargado (y fino) con un dispositivo en su extremo que lleva la banda elástica y que sirve tanto para observar la zona como para deslizar la banda y ligar la hemorroide.

¿Dónde se realiza la ligadura de hemorroides?

Es un tratamiento totalmente ambulatorio, puede realizarse en una consulta médica, ambulatorio, centro de salud o por supuesto hospital.

¿Qué se siente cuando te ponen la ligadura?

Se nota cierto dolor instantáneo cuando te la ponen, que va disminuyendo rápidamente. Durante unos días si que notarás una sensación “extraña” en la zona, como de presión. Y quizás una leve molestia.

¿Te anestesian para realizar ligadura con bandas elásticas?

En el 99% de los casos no. Sólo es necesario si se quieren tratar muchas hemorroides a la vez. Si el paciente es una persona nerviosa en ocasiones se opta por sedar. En la mayoría de los casos no es necesario.

¿Cada cuanto se puede repetir el tratamiento?

Entre 4 y 6 semanas después de una ligadura puede realizarse otra.

¿Puedo pedir baja médica por este tratamiento?

Si. Es cierto que hay personas que toleran mejor la molestia, hay pacientes que tienen que guardar reposo en cama durante un par de días por el dolor (aunque no es nada habitual).

Tiempo de recuperación de un tratamiento de ligas con bandas elásticas

Lo normal es pasar un par de días incómodo y a la semana expulsar las hemorroides (al defecar). Lo habitual es ni siquiera notar este hecho, ya que no duele.

¿Cómo aliviar el dolor tras hacerse una ligadura?

Aparte de los analgésicos que te paute tu médico pueden realizarse baños de asiento de 15 minutos.

Precauciones

Tanto antes como después de realizar una ligadura con banda elástica es recomendable no tomar aspirinas ni antiinflamatorios no esteroideos, ya que podrían acentuar los sangrados.

¿Se sangra tras ponerse las ligas?

Tras el procedimiento de bandas es normal que durante unos días, hasta que se caigan las hemorroides, se tenga algún mínimo sangrado. Debería parar rápidamente.

Preparación para la ligadura

Lo normal es que te recomienden que los días antes del tratamiento lleves una dieta sana y bebas más líquido de lo habitual. Dependiendo del médico, es posible que te pida que te hagas una lavativa para mejorar la higiene de la zona.

Índice de éxito

La ligadura de banda elástica tiene una alta tasa de éxito; alrededor del 80% de las personas que se someten a ella tienen buenos resultados. De hecho se considera que es el tratamiento no quirúrgico más eficaz.

Riesgos y efectos secundarios

No te agobies, son mínimos e improbables. Suelen ser los siguientes:

  • Dolor muy intenso: En ocasiones se hace una mala colocación de la banda, situándose en una zona con receptores nerviosos (luego te cuento).
  • Sangrado anal.
  • Imposibilidad de orinar
  • Infección de la zona

Mi experiencia con las ligaduras

Pues tengo dos casos completamente diferentes: uno positivo y otro negativo. Vamos a verlos:

Mi primer tratamiento con ligaduras

Me ligaron 4 hemorroides. No me dolió en exceso. El mismo día por la tarde estaba dando un paseo. Al día siguiente tenía una leve molestia pero ya fui a trabajar. Creo que de las cuatro ligas, hicieron su trabajo 2 (las otras dos se debieron soltar). En resumen: aunque no tuviese una efectividad grande el tratamiento, no me dolió en exceso y a los dos días estaba perfectamente.

Segundo tratamiento con bandas elásticas

Ufff. Muy mala experiencia. Resulta (de esto me enteré a posteriori) que me colocaron mal una de las bandas. No os podéis imaginar el dolor que sufrí es absolutamente brutal. Me llevaron tras el tratamiento a una zona de recuperación donde me inyectaron calmantes en cantidades industriales. Pero el problema fue que me seguía doliendo, muchísimo. Aún así, habiendo vivido mi anterior experiencia con las ligaduras me hice el valiente y pedí que me diesen el alta. ¡Error! Pensaba que al día siguiente todo iría mejor. Pero no.

Me pasé 5 días rabiando como una bestia en casa. No sólo eso, una de las hemorroides se me prolapso de manera brutal (se salió fuera y no paraba de sangrar, no me dejaba ni andar) y tuve que ir a urgencias. Sólo supieron darme calmantes… Tras acudir a un médico privado tiempo después me indicó que tenían que haberme operado de urgencia para quitarlas, porque el dolor que producen es terrible (doy fé).

Así que como ves, vi lo bueno y lo malo de las bandas elásticas. Pese a mi segundo testimonio, puedes estar tranquilo, es un caso entre 100.000. Y además sabiendo que pasados cinco minutos no te debería doler, tienes información que yo no tenía. Si pasado ese tiempo el dolor es tan intenso como para llorar, no te lo guardes e informa a tus médicos. Lo normal es que una Ligadura de hemorroides con banda elástica no duela.

Hemorroides y Bicicleta

hemorroides y bicicleta

Si has llegado aquí casi con total seguridad tienes hemorroides o sospechas que las puedes tener. Te voy a contar mi experiencia. Soy un apasionado del ciclismo (tanto mountain bike como carretera) y como ya habréis leído en el blog las he sufrido en todos sus grados. Vamos a ver si hemorroides y bicicleta tienen relación y sobre todo como sufrirlas con menor intensidad.

¿Practicar ciclismo causa hemorroides?

No está demostrado que ninguna actividad cause por sí sola hemorroides. Ahora bien, hay una serie de elementos relacionados al ciclismo que pueden facilitar su aparición o empeorar su estado:

  • Hacer un gran sobreesfuerzo: está claro que levantar pesos puede ser un factor de riesgo de las hemorroides. En el ciclismo pesos no se levantan, pero si que es cierto que se podrían hacer esfuerzos tremendos (subiendo una cuesta muy pendiente). Esto, en algunas personas, podría favorecer el prolapso de sus hemorroides (salida al exterior).
  • El aspecto higiénico: Si ya sufres hemorroides, sabrás que mantener la zona extremadamente limpia es fundamental para que no se agrave el estado de las almorranas. Las badanas de ciclismo suelen ser de mucha calidad, pero inevitablemente pasar muchas horas pueden llenarlas de sudor, lo que junto al rozamiento es un factor para que se inflamen más.
  • La presión y falta de circulación en la zona: al final el ciclismo es una actividad que se desarrolla sentado, lo cual ya sabemos que no es demasiado beneficioso para las hemorroides. Por ello, si tus hemorroides están fuera con frecuencia, yo optaría por un sillín de bicicleta adaptado (de los que están como cortados longitudinalmente a la mitad). Son los llamados sillines prostáticos. Al tener una hendidura central no presionan la zona perianal y permiten la circulación sanguínea (además de evitar que haya demasiado rozamiento entre el sillín y la badana).
el mountain bike suele ser especialmente complicado si tenemos almorranas
el mountain bike suele ser especialmente complicado si tenemos almorranas

Consejos para no sufrir tanto las hemorroides en bicicleta

  • Cuando estés sufriendo una crisis de hemorroides limita la duración de las salidas (no más de dos horas) y sobre todo no hagas esfuerzos de alta intensidad.
  • Nunca reutilices el culotte. Siempre has de lavarlo entre salida y salida, por corta que sea. La presencia de bacterias podría causarte una infección en las hemorroides.
  • Es conveniente utilizar toallitas húmedas antes de ponerte el culotte. Cuanto más limpio tengamos el culotte antes de empezar a sudar mejor.
  • De vez en cuando (cada 10-15 minutos), levántate un poco del sillín (como si estuvieses escalando un puerto). Esto permitirá una mejor irrigación de la zona anal.
  • Usa culottes de mucha calidad. Es mejor gastarse más en un buen culotte que cinco malos (chinos o del decathlon). La amortiguación y suavidad que tienen son incomparables.
  • Utiliza un sillín especial para hemorroides (puedes ver unos cuantos ejemplos en el siguiente punto).

Sillines de bicicleta para hemorroides

A continuación vamos a ver algunos ejemplos de sillines adecuados para las hemorroides. Son los denominados “sillines prostáticos” o “antiprostáticos”, según mires en unos u otros lados. Cualquiera de ellos mejorará tus sensaciones respecto a las almorranas cuando montes en bicicleta.

Vídeo consejo para comprar un sillín de bicicleta

Mi experiencia sobre hemorroides y bicicletas

Te voy a contar un poco mi opinión personal. Personalmente la bicicleta ni me ayudaba ni me perjudicaba respecto a las hemorroides. Sólo me molestaban un poco si las tenía muy inflamadas y me metía por terrenos con muchos baches (mountain bike por ejemplo). En el resto de casos no tenía grandes problemas. Es cierto que alguna vez se me reventaron un poquito (pero solía pasarme en la vida cotidiana: al sentarme, al conducir, al defecar, al correr…). Y la ventaja de esto es que al tener la badana, la sangre (creedme que era abundante) la absorbía por completo. Además procuraba que el culotte fuese negro, por si acaso, pero eran temores infundados, nunca la sangre se notó fuera.

Esperamos que todos estos consejos te hayan ayudado a entender la relación entre hemorroides y bicicletas. Si tienes cualquier experiencia al respecto nos encantaría leerla en los comentarios.

Alimentos malos para las Hemorroides

alimentos malos para las hemorroides

Esta suele ser una cuestión que muchas personas se preguntan. Antes de nada quiero que sepas que (con matices) no existen alimentos malos para las hemorroides. Pero si que hay unos cuantos que si haces un consumo excesivo de ellos o que si los consumes cuando estás sufriendo un episodio hemorroidal intenso no te vendrán nada bien.

Una alimentación equilibrada es uno de los pilares básicos para la prevención o mejoría de las hemorroides.

Lista de alimentos malos para las hemorroides

A continuación veremos una serie de alimentos que deberías evitar consumir en exceso e incluso ignorarlos por completos si las hemorroides las tienes inflamadas en este momento. Eso sí, conviene decir que cada persona es un mundo, lo cual significa

Alcohol

Intenta disminuir todo lo posible la ingesta alcohólica. El alcohol no se metaboliza y en parte vuelve a salir en las heces, lo que hace que irrite la zona. Yo personalmente cuando sufría hinchazón hemorroidal trataba de no tomar nada de alcohol. Y de tomar algo, es mejor optar por las que tienen menor graduación como pueden ser la cerveza o el vino. Pero ya te digo, si te duelen, mejor no beber alcohol.

Bebidas gaseosas

En este caso es preferible evitar las bebidas carbónicas o con gas, si estás sufriendo una crisis de hemorroides. Causan flatulencias que movilizan la parte final del intestino de manera brusca. Cualquiera que haya tenido prolapsadas sus almorranas sabe del dolor que puede causar tirarse un pedo fuerte.

las hemorroides son muy sensibles a los alimentos
las hemorroides son muy sensibles a los alimentos

Comidas condimentadas y picantes

Si le preguntas a cualquiera por alimentos malos por las hemorroides te hablará seguro del picante. Aunque en mi caso personal he de reconocer que el picante no eran especialmente dañina para mi, a la mayoría de personas con hemorroides, le pueden causar bastante molestia al defecar. Todo este tipo de alimentos condimentados irritan terriblemente nuestras hemorroides y empeora su estado. De entre ellos destaca:

  • Chiles
  • Curry
  • Embutidos
  • Mostaza
  • Pimienta
  • Pimentón
  • Vinagre

Conviene prestar especial atención a las comidas de otras culturas que suelen apostar por la comida muy condimentada y picante como pueden ser:

  • Comida mexicana.
  • Comida hindú.
  • Comida marroquí y árabe en general.

Cítricos

Se recomienda evitar el consumo de este tipo de frutas (naranja, mandarina, limón, pomelo, lima, …). El ácido cítrico tiende a irritar nuestras hemorroides.

Frutas ácidas

Aunque no sean cítricos existen otras frutas con contenido ácido que causan su mismo efecto, como pueden ser:

  • Piña
  • Kiwi

Carne roja

Las carnes rojas o también las de caza causan una digestión lenta y complicada. Trata de disminuir su importancia en tu dieta.

Leche y sus derivados

En periodos de hemorroides irritadas, es preferible no consumir productos lácteos, especialmente quesos curados. Suelen conllevar digestiones más pesadas de lo normal.

Azúcares

Trata de moderar la ingesta de azúcares, que se encuentran sobre todo en postres. Si necesitas edulcorar algún alimento opta por la miel.

Chocolate

Lamentablemente el chocolate fomenta el estreñimiento (aparte de su contenido alto en azúcares si no es puro). Así que conviene reducir mucho su consumo.

Alimentos procesados

Todo lo que sea alejarse de una dieta natural y con alimentos saludables no es positivo para las hemorroides. Así que huye de alimentos precocinados.

Conservas y encurtidos

Tanto los alimentos que llevan conservantes como los encurtidos (aceitunas, pepinillos, etc.), no nos convienen si queremos mejorar nuestras almorranas.

Marisco

El marisco suele ser mal tolerado por las personas que sufren de almorranas. Tanto moluscos como crustáceos no son nuestros amigos:

  • Almejas
  • Calamar
  • Cangrejos
  • Ostras
  • Langosta
  • Bogavante
  • Mejillones

Café

Procura evitar la cafeína, un excitante que estimulará la zona y hará que te duelan más. Si te apetece café, mejor descafeinado.

Grasas

Tanto si el alimento las contiene como si cocinas con aceite, este es uno de los grandes enemigos de las hemorroides. Evita las frituras y rebozados todo lo posible. Y para cocinar usa aceite de oliva en pequeñas cantidades. Siempre tendrás otros método de cocinado mejores que freir un alimento:

  • A la plancha
  • Al vapor
  • Cocido
  • Guisado
  • Asado

Frutos secos

Deberían ser evitados especialmente mientras te molesten las hemorroides. El exceso de grasas que contienen, hace que las digestiones sean más pesadas. Evita en lo posible consumir almendras, avellanas, nueces, cacahuetes, etc.

El estreñimiento, el gran enemigo de las hemorroides

Como apéndice a esta lista de alimentos malos para las hemorroides has de tener en cuenta que el estreñimiento es el mayor enemigo de las almorranas. Por ello, hemos de seguir una dieta sana y completa, con abundancia de verdura y fruta, pero sin olvidar el resto de alimentos. Si la sigues durante toda tu vida, tus hemorroides mejorarán enormemente.

Rectosigmoidoscopia: ¿Duele? ¿Cuánto dura?

rectosigmoidoscopia

Si has llegado aquí, hay muchas posibilidades de que te vayan a hacer una rectosigmoidoscopia próximamente y estés buscando información. Te cuento un poco: a mi me la hicieron. Por ello aparte de los datos que encontrarás en todos los sitios web sobre las sigmoidoscopias de recto, voy a aportar mi propia experiencia. ¡Ya me conoces! No soy políticamente correcto.

¿Qué es la rectosigmoidoscopia?

La rectosigmoidoscopia no es más que una prueba médica que sirve para explorar la parte final del intestino (la más cercana al ano). Con ella se puede acceder al recto, al sigma y al colon descendente.

Una rectosigmoidoscopia es un procedimiento bastante sencillo, no demasiado doloroso y con muy pocas posibilidades de complicación.

¿Para qué se hace una rectosigmoidoscopia?

Como hemos dicho, mediante este tipo de sigmoidoscopia los médicos podrán observar zonas de nuestro cuerpo que no son fácilmente accesibles. Si te han programado una, significa probablemente que haya sospecha o evidencia de algún problema en la zona final del intestino.

De entre las dolencias que pueden descubrirse con una rectosigmoidoscopia destacan las siguientes:

  • Pólipos de colon y recto
  • Obstrucciones intestinales
  • Existencia de fisuras anales
  • Inflamación de intestinos
  • Absceso anorrectales
  • Presencia de hemorroides

La sigmoidoscopia de recto es una prueba muy fácil de hacer que permite a los profesionales sanitarios diagnosticar una variedad muy grande de dolencias con este exámen.

Además, llegados al caso permite también tomas de muestras de tejidos, ya que se podría realizar una biopsia si durante la exploración se observan signos extraños que requieran de un análisis posterior.

¿En qué consiste una rectosigmoidoscopia?

Lo primero de todo es que no te alarmes: esta sigmoidoscopia es una prueba diagnóstica de lo más común. Vamos a ver las fases en las que consiste una rectosigmoidoscopia.

Preparación

Esta fase de preparación de la rectosigmoidoscopia depende un poco de las indicaciones que te de tu médico, que deberás seguir al pie de la letra.

Hay que tener en cuenta que lo ideal es que el tramo de intestino que se va a observar esté lo más limpio posible. Para ello se suelen dar una serie de recomendaciones para conseguir esto en la llamada fase de preparación de la sigmoidoscopia:

  • Se recomienda que durante las 48 horas anteriores a la prueba se haga una dieta normal, pero sin consumir lácteos o frutas.
  • 12 horas antes de la rectosigmoidoscopia se suele prescribir la toma de un laxante.
  • Algunos médicos prefieren que antes de acudir a la prueba (entre una y dos horas de antelación) te realices una “lavativa”. Esto consiste en utilizar una especie de pera de goma de venta en farmacias para introducir a través del ano agua caliente o algún suero con laxantes. En otro post os contaré mi experiencia al respecto. En un par de minutos sentirás una sensación ineludible de hacer de vientre y limpiarás tu intestino de manera mucho más completa que con laxantes orales.

Antes de la prueba

Justo antes de realizar la prueba (aunque es posible que estos pasos ya los hicieses cuando se te programó la misma), hablarás con el médico o con algún otro miembro del equipo para hacerte una serie de preguntas sobre si tomas medicamentos o tienes alguna enfermedad (especialmente de riñón, pulmón o corazón).

Firma del consentimiento

Se te entregará un documento con todos los posibles efectos secundarios y problemas que se podrían llegar a dar al realizar una rectosigmoidoscopia. No te obsesiones, es el equivalente a los prospectos de los medicamentos. Están obligados a incluir en él cualquier tipo de consecuencia que ha producido, por mínimos casos que sean. Es una de las pruebas más realizadas en la sanidad y su riesgo es minúsculo, no te preocupes.

Deberás firmar el papel de consentimiento informado para que te puedan hacer la  sigmoidoscopia.

Desarrollo de la prueba

Te pedirán que te desvistas completamente de cintura para abajo (te darán una bata de esas ridículas de hospital para cubrirte). Te dirán que te tumbes sobre una camilla y que te gires hacia la izquierda (decúbito lateral izquierdo) con las rodillas flexionadas.

en la sigmoidoscopia estarás situado lateralmente en la camilla
en la sigmoidoscopia estarás situado lateralmente en la camilla

Seguramente el médico inicie la prueba con un tacto rectal. ¿Qué es esto? Introducirá su dedo índice (con guantes y con abundante lubricación) en tu ano para comprobar que no está la zona obstruida y también para dilatar un poco el esfinter, que previsiblemente esté bastante tenso por la situación.

No te preocupes, no duele. Es verdad que es una situación bastante “extraña” y un poco desagradable, pero bueno. Doler no duele nada.

A partir de ahí empieza la prueba propiamente dicha. Introducirán a través de tu ano el rectosigmoidoscopio flexible. Es básicamente un tubo que tiene una cámara microscópica en el extremo y que permite insuflar aire. El aire sirve para abrir el paso al aparato con menos resistencia y menor riesgo de dañar las paredes de tu recto.

¿Que vas a sentir?

Tres cosas seguramente:

  • Ganas de defecar. Obvialas, no te vas a hacer caca porque no hay materia fecal y además está el sigmoidoscopio dentro. Es una sensación reflejo debido al movimiento del tubo dentro del intestino.
  • Incomodidad por el movimiento del rectosigmoidoscopio. Es sólo eso, una sensación un poco desagradable.
  • Presión bastante grande en la tripa. Vas a sentir que te hinchan como si fueras un balón. Esto es lo peor de la sigmoidoscopia. Notarás como los típicos calambres abdominales de cuando tienes muchas ganas de ir al baño.

Una duda bastante habitual es la de ¿cuanto tubo van a introducir?. Pues lo normal es meter entre 30 y 60 centímetros de tubo. Eso lo decidirá el médico en función de lo que vea y de la zona en concreto que quiera explorar.

Ya lo hemos comentado antes, pero conviene recordar que el sigmoidoscopio permite coger pequeñas muestras de tejido si el facultativo lo ve oportuno. No te preocupes, ni te enterarás si lo hace, además te avisaría antes de hacerlo.

¿Cuanto dura una rectosigmoidoscopia?

La prueba en sí dura unos 10 minutos. Depende un poco de si es necesario tomar alguna muestra y de la colaboración y relajación del paciente.

¿Te duermen para hacer una sigmoidoscopia?

Por regla general, no es necesario. Por supuesto no se anestesia (salvo casos excepcionales) para realizar una sigmoidoscopia. Pero es cierto, que si el paciente es muy nervioso se le puede aplicar una pequeña sedación para que se relaje y la prueba sea más sencilla de realizar. Dependerá también de tu médico si te sedan o no. Es cierto que ayuda a la hora de hacer la rectosigmoidoscopia, pero también que alarga bastante el tiempo para irte a casa.

¿Me puedo ir tras hacer la prueba?

Si. Normalmente, te dejarán unos minutos en alguna sala “recuperándote”. Más que nada porque te puedes sentir un poco revuelto o mareado tras acabarla. Es normal y esta sensación apenas dura 10 minutos. A partir de ahí, y según te vean es probable que te den el alta y puedas irte. Aún así sería ideal que te acompañase otra persona por si te vuelves a encontrar aturdido.

Si te han sedado, habrá que esperar a que pase el efecto de la sedación. Te sentirás adormilado hasta una hora después. Por ello tardarás algo más en irte a casa tras la prueba que si no te sedasen.

¿Tendré molestias después de la rectosigmoidoscopia?

Dependerá sobre todo de si te han insuflado aire y de si te han hecho una biopsia:

  • Si ha habido insuflación de aire, tendrás muchísimas ganas de expulsar gases. No te cortes. Cuanto antes salgan mejor estarás. Incluso podría ser
  • Si te hacen biopsia no deberías notar nada especial. Te comentará tu médico si puedes tener algún mínimo sangrado o molestia, pero es muy excepcional.

¿Puedo trabajar tras hacerme una rectosigmoidoscopia?

Por poder, se puede. Pero no te lo recomiendo. Ese día es mejor volver a casa. Sobre todo por las molestias que producen los gases. Si regresas a tu puesto de trabajo seguramente no podrás “tirarte pedos” a tu gusto y estarás muy a disgusto hasta que expulses los gases.

Riesgos de la sigmoidoscopia

Ya hemos visto que los riesgos de este tipo de exámen son mínimo, pero algunos hay. Se estima que el riesgo de que surjan complicaciones en una sigmoidoscopia es de un 0,01%. Una de las complicaciones más graves es la de que se produzca una perforación del intestino. Pero es extremadamente improbable (precisamente por ello se utiliza aire para expandir el grosor del intestino).

Algo más común es que sufras un cólico de gases. Pero es algo que dura unas horas y no conlleva ningún riesgo para la salud, más allá del padecimiento que supone.

¿Son lo mismo una colonoscopia y una rectosigmoidoscopia?

Aunque se parecen mucho, hay diferencias entre una rectosigmoidoscopia y colonoscopia. Lo que es el proceso de la prueba es idéntica pero se diferencian por la zona del intestino que buscan explorar una y otra. Mediante una colonoscopia se hace un examen mucho más profundo (de entre 120 y 180 centímetros), pudiendo de esta manera llegar hasta el colon (de hecho es muy habitual realizar una colonoscopia en caso de sospecha de cáncer de colon).

Diferencia entre colonoscopia y sigmoidoscopia
Diferencia entre colonoscopia y sigmoidoscopia

¿Duele una rectosigmoidoscopia?

Ahora viene la pregunta del millón. La que todos y todas nos hacemos cuando nos programan esta prueba diagnóstica. ¡Vamos a ello!

Lo que te dirá un médico

Empiezo dándote la respuesta oficial: “No duele. Simplemente es una molestia“. Ya sabes, los médicos son un poco asépticos en el campo del dolor. No suelen decir que algo duele aunque duela.

Mi experiencia ¿Me dolió la sigmoidoscopia?

Ahora te doy la mía: La rectosigmoidoscopia es una técnica desagradable de por sí. La introducción del tubo molesta un poco y el tema del “inflado” que se hace para poder ver mejor en mi caso se podría decir que si me dolió un poco. Es como todo: depende de la persona y su percepción del dolor. Pero en mi caso he de decir que un poco si que me dolió.

El primer par de horas tras las sigmoidoscopia notarás que la zona abdominal la tendrás tremendamente tensa. Llegando a notar punzadas bastante importantes. ¿Lo bueno de esto? Que dura poco y si consigues expulsar los gases mejorará de manera inmediata (si, tirándote pedos). No seas tímido, han introducido en tu cuerpo una buena cantidad de aire, para sentirte bien debes soltarlos.

Espero que mi experiencia personal sobre la rectosigmoidoscopia te haya hecho entender en que consiste esta prueba diagnóstica. Y si la has experimentado o tienes dudas, puedes comentar justo debajo.